It - Travelling circular

Travelling circular
Vaya al Contenido

Menu Principal:

It

Impresiones / Reseñas > Gran Angular > Terror





 
It (Andy Muschietti, USA / Canadá, 2017)


 
 
Sinopsis (de qué va)

El hermano del joven tartamudo Bill (Jaeden Lieberher) desapareció misteriosamente hace un año, pero mientras que el entorno adulto que le rodea padece de un conformismo silencioso, él se resiste a olvidarlo, con la esperanza de encontrarlo algún día.  Pronto el verano cae sobre el pueblo de Derry, Maine, y él y su grupo de amigos perdedores, lejos de dedicarse a pasar las horas jugando,  deberán hacer frente a sus propias fobias, temores y crudas realidades y asumir la amenaza constante de un grupo de abusones y salvajes críos, aunque su mayor miedo no vendrá de ellos… pronto verán que las desapariciones infantiles abundan en su pequeño pueblo, permaneciendo ocultas y olvidadas en las crónicas locales a lo largo del tiempo, y que  todo esto parece guardar una malvada relación con la terrorífica aparición de un malvado payaso llamado Pennywise, cuya extraña historia de asesinatos y violencia data de siglos.


 
Sus hechizos

· Su diseño de producción, ajustadamente realista en la trasladación a los manoseados ochenta y absolutamente fascinantes en la construcción de entornos tenebrosos.
· El respetuoso y aterrador restyling de Pennywise, con un apurado ejercicio de maquillaje y un gélido y horroroso trabajo gestual que consigue erizar los vellos de punta.
· El trabajo de cámara, con buenas ideas y excelentes ejecuciones en ángulos y encuadres, entendiendo como crear inquietud con ella.
·  La gráfica descripción de los temores más profundos de cada adolescente, algunos perturbadoramente cercanos en nuestro entorno actual.

 
Sus desaciertos

· La falta de desarrollo y profundidad en el relato de los crueles y diabólicos abusones; por que actúan así y una representación mayor de su conexión con el Mal.


 
Primeras impresiones

Stephen King está reconocido como uno de los mejores y más prolíficos autores de narrativa contemporánea más allá de su ámbito nacional, con casi cuatrocientos millones de ejemplares vendidos alrededor a nivel global, con numerosísimas adaptaciones a otras lenguas de sus sesenta novelas o doscientos relatos cortos. Autor de varios auténticos clásicos dedicados al género de terror o ciencia ficción, sus obras han supuesto, como no podía ser de otra manera, fuente de inspiración más o menos acertada en el ámbito cinematográfico y televisivo desde hace décadas; una de ellas, la que nos ocupa, ocuparía con toda seguridad un lugar prominente en una supuesta clasificación efectuado por sus seguidores dentro del corpus bibliográfico del Rey Midas del terror literario norteamericano.

A la nueva adaptación dirigida por el argentino Andy Muschietti le antecedió, sobre una de las novelas más adoradas y exitosas del escritor de Maine, un proyecto televisivo en formato gratamente valorado, estrenado y dirigido por Tommy Lee Wallace e interpretada inolvidablemente por un perverso Tim Curry. Como en aquel, ésta también es la primera parte de un proyecto compuesto por dos filmes, siguiendo así la estructura original del relato literario, el cual establece la acción en dos períodos distintos con el fin de describir dos épocas alejadas temporalmente, con el hilo conductor de los mismos protagonistas, antes jóvenes y más tarde adultos, así como los cambios que experimentan en ese intervalo ellos y su entorno. La segunda parte tiene prevista su fecha de estreno para el otoño de 2019.
Esta primera parte transcurre durante un periodo estival, a finales de los ochenta, y en verdad que se aprecia una atención a la ambientación de esa época de manera meticulosa, de tal manera que nos propone un viaje a la pequeña comunidad de Derry como algo cercano y conocido aunque sustancialmente diferente. Los artefactos (casas, vehículos, modelos de bicicletas, interiores de domicilios), los hábitos (desde la temerosa autoridad paternal a la utilización de navajas o piedras como elementos de confrontación) o el diseño de vestuario, todo se adecúa de manera pertinente al contexto donde es situado el relato; nada especialmente destacable, ciertamente, tras haber visto algunos ejemplos lustrosos más hace pocas fechas (Super 8, Stranger Things, Super Dark Times…), pero en este caso remarcable por la notable conjugación que muestra junto a la recreación de un hálito de extrañeza que acaba incomodando de manera tensa y, más importante, sostenida durante todo su arco narrativo.

Esos pueblos residen en nuestra memoria, los hemos visto en anteriores ocasiones, pero los sucesos que acontecen sobre Derry lo acaban barnizando con una gruesa y gélida pátina de falsa normalidad. Como las arcaicas ofrendas a las antiguas divinidades, sus habitantes saben que lamentablemente la inusual desaparición cíclica de algunos de sus familiares o amigos, de sus conocidos vecinos, es un peaje que deben pagar en silencio, sin promover búsquedas de los motivos u orígenes ni provocar cuestionamientos profundos acerca de la naturaleza del mal que los azota, con el fin de no zozobrar en demasía el mal que reside junto a ellos; sospechan, con un horror primigenio, que la maligna naturaleza de su ruina no es humana, y eso los lleva al inmovilismo y la hipocresía, a la falta de valor en definitiva. Quizás, éste punto es mucho más intranquilizador que la terrorífica presencia de Pennywise, al igual que el aterrador abuso y las vejaciones que deben sufrir los jóvenes por parte de su progenitores, cuyo entorno más seguro ha dejado de ser el domicilio parental, refugiándose al amparo del calor de la amistad de las terribles acciones o actitudes que deben soportar en su hogar.

Precisamente eso constituye el alimento del Mal primitivo, el que lo permite pervivir eternamente; elemento pérfido y ladino, detecta el miedo más arraigado en cada sensibilidad y propone una falsa solución para a continuación devorar el alma de sus víctimas. Oculto bajo múltiples disfraces, esta bruma maligna llegada desde los albores de los tiempos ha encontrado en el miedo individual el terreno perfecto para saciar su indómita hambre; el miedo al rechazo social, el pesado lastre de la feroz crítica y sanción parental sobre el comportamiento, el rechazo a los cambios hormonales combinado con el lascivo deseo pederasta, la solitud hacia sentimientos cambiantes demasiado deprisa son terreno abonado para el vacío dañino absoluto, que aquí adopta una de sus formas bajo el caparazón del payaso bailarín, pero que tiene la habilidad de detectar cualquier estigma de debilidad y atacar por ese flanco.

En la intrépida elegancia a la hora de captar y mostrar ese terror agazapado en lo más usual y real, finalmente, reside el éxito de esta historia, amén de la interpretación fresca y novel de sus protagonistas. El acierto en las tomas contra picadas, como los planos medios o bien las gráciles grúas sobre los acantilados, a la vez tan sólo adquieren valor si van acompañadas de notables efectos visuales, como la que observamos en la escena del cuarto de baño de Beverly o el corazón de la madriguera de Pennywise, con esos cuerpos aterradoramente ingrávidas, por citar tan sólo dos ejemplos. La vertebración de la aterradora realidad y diaria y la pesadilla que permanece latente bajo el suelo de Derry se observa, mediante esas técnicas, de manera perfectamente enlazada, fluida y dinámica, lo que consigue en conjunto un avance de la historia paulatino o gradual, in crescendo.


Nuestra valoración · 8,6

Dicho todo esto hasta el momento, cabe deducir que hemos encontrado unos resultados globales muy satisfactorios, coincidiendo de este modo con la crítica generalizada y la extraordinario reacción del público, que ha aupado la rentabilidad de la cinta hasta cotas poco esperadas. Es un filme que flota libre, autónomo de su predecesor, con mimado respeto y fidelidad hacia las fuentes narrativas de las cuales se alimenta, rodado desde preceptos que ya empiezan a ser exclusivos, principalmente en cuanto a técnica, del joven realizador argentino, y que acaba satisfaciendo, en definitiva, a los paladares más exigentes. Esperamos ansiosos su desenlace mediante la segunda entrega.


sin comentarios
 
Buscar
Regreso al contenido | Regreso al menu principal