Ida - Travelling circular

Travelling circular
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Ida

Impresiones / Reseñas > Gran Angular > Melodrama


 
Ida (Ida, Pawel Pawlikowski, Polonia, 2013)
 



 
 


 
Polonia, 1960. Inmerso en el yermo panorama de la durísima posguerra de los social y moralmente derrotados, el relato nos invita a acompañar a Anna, joven huérfana novicia a punto de formalizar sus votos, en un viaje de exploración transcendental que la llevará a descubrir los horrores de un pasado devastador junto a los poderosos contrastes de una realidad desconocida y ajena a su existencia conventual, acompañada de la amargada y cínica Wanda, único vínculo conocido cuya biografía oculta un amargo poso de devastados sentimientos.
 

 
 Casi con total seguridad, Ida pasará a engrosar una extensa lista de memorables grabaciones o extraordinarias historias las cuales, más allá de sus reconocimientos en forma de premios (la que nos ocupa, reconocida como mejor película de habla no inglesa del 2014 según los Oscars 2015, así como con los Bafta y Goya para la misma categoría) adquieren un prestigio como obras maestras a la par que un escaso favor del público mayoritario, debido a su nula distribución y escasa comercialidad, por el simple hecho de alejarse de los cánones impuestos por la industria del entretenimiento y comúnmente aceptados por el grueso de consumidores. Ciertamente, con Ida nos encontramos ante un filme no apto para todos los públicos, pero no por ello con un filme estético pero vacuo de contenido, película críptica o cine plomizamente intelectual, como pudiera etiquetarse por muchos aficionados; es Cine con mayúsculas, obra de hondo calado que impacta y remueve al espectador por dentro.
 
 Aquí tan importante es lo que se nos cuenta como el modo de hacerlo. En cuanto al guión, el relato enfrenta a dos personalidades opuestas, el conflicto de dos experiencias vitales contrarias (la una basada en el recogimiento, la prudencia, la inseguridad en la búsqueda de la unidad sustancial, encarnada en la novicia Anna; la otra en la socialización, el descaro, la firmeza de la experiencia y la falsa pose ataráxica, representada en Wanda), así como la violenta catarsis que se origina con este encuentro y las terribles y decisivas consecuencias que tendrá para ambas, todo ello envuelto en la historia de la búsqueda del conocimiento mutuo e íntimo, en la superficie de un marco histórico terrible y cruel, inexorable con las biografías de sus ínfimas marionetas.
 
 Evidentemente, para conseguir realizar este viaje introspectivo con ciertas garantías es absolutamente imprescindible realizar una labor de casting con éxito, amén de acreditar un trabajo de dirección actoral óptimo, objetivos ambos que quedan brillantemente alcanzados. Ambas actrices protagonistas realizan una interpretación ajustada, circunscrita a los límites expresivos que demanda su rol en la narración, sin estridencias ni histrionismos. Se erigen como personas alejadas geográficamente a nuestra realidad histórica y social, pero cercanas y conocidas en cuanto a su universo interior; son (sí, son) sujetos reales inmersos dentro de una historia crudamente real.
 
           
               

 
 Al margen de la tarea de dirección se advierten otras decisiones que elevan el trabajo de Pawel Pawlikowski hacia unas cotas excelsas. Los encuadres se revelan como plenos de significados en prácticamente todas las escenas rodadas; desde el medio-picado del momento decisivo de la primera confesión explícita de Anna con Dios, en el que le pide perdón por no estar preparada para seguirlo, y en el que se siente la fuerza de la trascendencia mediante el peso onmisciente del sujeto elidido y la insignificancia de la protagonista, hasta los contrapicados del hotel o la media panorámica de la nebulosa campiña, por no hablar de las fugas de campo en los primeros planos para mostrar la falta de dominio, de control, del sujeto ante las circunstancias que le rodean. Todas las medidas escogidas a la hora de rodar cada una de las partes, cada uno de los planos, que conforman este fresco tienen una justificación acertada, un motivo para nada azaroso o arbitrario, como el hecho de rodar en formato 4:3, oprimiendo así el tradicional formato rectangular (y estrangulando la acción).
 
 Evidentemente, requiere una consideración especial la brillante fotografía realizada en blanco y negro, la cual remite en su precisión e importancia narrativa a otra gran obra contemporánea,  La Cinta Blanca (Michael Haneke, 2009), ejecutada de manera diáfana y bellamente iluminada en interiores  y, en claro contraste, granulada y enturbiada por reflejos naturales en exteriores. Merecido capítulo aparte en este apartado para los primeros planos de los rostros de las protagonistas, verdaderos retratos pictóricos llenos de ricos y variados matices, como el fantástico plano aguantado de Anna en su primera visita a Wanda.
 
 Todas estas consideraciones, así como su ajustado metraje (80 minutos) o el acertado empleo de su ajustada composición musical hacen plenamente justificable la recomendación de su visionado. El deleite de su precisión artística junto a un interesante guion con una sorprendente resolución proporciona a los espectadores que se lancen a su contemplación un auténtico y poco frecuente goce artístico, completamente compatible con otras experiencias visuales más usuales y espectaculares. ¿Quién desea comer siempre lo mismo, por muy exquisito que le parezca?.
 
Dirigida por Pawel Pawlikowski
Guión original de Pawel Pawlikowski y Rebecca Pawlikowski // Producida por Opus Film, Phoenix Film // Fotografía: Lukasz Zal, Ryszard Lenczewski // Música: Kristian Selin Eidnes Andersen // Montaje: Jaroslaw Kaminski // Vestuario: Ola Staszko // Diseño de producción: Marcel Slawinski, Katarzyna Sobanska-Strzalkowska // Dirección artística: Jagna Dobesz// 80 minutos.
Reparto: Agata Kulesza, Agata Trzebuchowska, Joanna Kulig, Dawid Ogrodnik, Jerzy Trela,Adam Szyszkowski, Artur Janusiak, Halina Skoczynska, Mariusz Jakus.
Localizaciones de rodaje: Lódz, Lódzkie, Poland; Zgierz, Lódzkie, Poland (Piaski town); Klemensów, Szczebrzeszyn, Lubelskie, Poland (palace)(Ida's convent);Pabianice, Lódzkie, Poland; Szczebrzeszyn, Lubelskie, Poland; Mianów, Lódzkie, Poland.
World Premiere: 30/08/2013 (Telluride FF / Telluride - USA)
Box Office (5/2016): Producción: S/E // Recaudación mundial: $3,8 millones.
Valoraciones artísticas: Imdb (7,4/10), Filmaffinity (6,8/10), Rotten Tomatoes (96%)



sin comentarios
 
Buscar
Regreso al contenido | Regreso al menu principal