Esperando al Rey - Travelling circular

Travelling circular
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Esperando al Rey

Impresiones / Reseñas > Gran Angular > Comedia





 
Esperando al Rey (A Hologram for the King, Tom Tykwer, Reino Unido / Francia  / Alemania / México / USA, 2016)


 
 
Sinopsis (de qué va)
Por alguna razón, Alan Clay (Tom Hanks) perdió casa, esposa, y un tanto de credibilidad profesional, todo lo que merece un hombre de negocios como él, emprendedor y confiable, entusiasta y visionario, perseverante y amoldable, de acuerdo a los valores americanos. Para colmo, tiene que pagar la universidad de su hija. La venta de una nueva tecnología para el rey de Arabia Saudita, un sistema de conferencias que utiliza hologramas, representa su posible salvación; por eso viaja a Yeda, donde se prepara la construcción de una nueva metrópolis comercial.


 
Sus hechizos

·  La interpretación de Tom Hanks, de nuevo un brillante ejemplo para cualquier joven aspirante a actor sobre cómo interiorizar un carácter ajeno con escasos pero definitorios elementos.
· El guion, el cual desarrolla de manera fluida y poco precipitada distintas reflexiones de fondo bajo la comedia, como el concepto de éxito laboral y su vertebración con el éxito existencial, el complejo entendimiento entre distintas culturas y hábitos, la  subordinación social de la mujer en las culturas árabes, la intolerancia religiosa e, incluso, los efectos de la globalización sobre los individuos.
· El montaje, modulando su parte humorística y arrinconando sus permanentes flashbacks para prestar atención a lo esencial de la parte anímica de sus personajes, para volver la mirada a lo que sienten y piensan, con un cierre elegante y concreto.

   
Sus desaciertos

· Lo introspectivo, que gana terreno sobre lo que ocurre, aleja las miradas más distraídas y con ganas de evasión, ofreciendo un relato que se puede quedar en una promesa de acción indefinida permanente.
· En el tramo central del filme, algunas secuencias con escasa consistencia y sentido global del filme, al margen de constituirse como meros apuntes del choque cultural desde una vertiente demasiado ligera.


 
Primeras impresiones

 
Sorprende sobremanera la escasa atención que se le prestan a determinados proyectos cinematográficos con todos los mimbres para alcanzar un digno estatus de valoración y un agradecido recorrido comercial; la historia nos ha ilustrado y nos aporta continuos ejemplos de filmes olvidados o casi invisibles, cuya existencia ha pasado desapercibida tanto para público como para los medios especializados. Existen numerosos ejemplos e interminables listas que ejemplifican esta realidad, y hoy toca hablar de uno de esos proyectos con mucha alma maltratados por las circunstancias, cuya valoración no llega siquiera a la categoría de “infra” o “sobre”.
Tan sólo cabe citar un dato revelador en el caso de A Hologram for the King: según Box Office Mojo figura como la tercera con menor recaudación (bit.ly/2GdV1Xp) de toda la extensa filmografía de un reconocido y galardonado gigante de la industria como Tom Hanks , todo una garantía de rentabilidad para todo lo que toca (con una media de recaudación superior a los cincuenta millones de dólares por proyecto), y todo ello a pesar de haberse estrenado en más de quinientas salas norteamericanas durante once semanas, en una difusión baja-moderada. Sin más, esos datos no son indicativos del valor real de la cinta, aunque si son claros síntomas de la baja valoración recibida por parte de un público desconocedor de la misma.
 
Ciertamente, aunque el rendimiento de costes y ganancias no habrá sido deficitario, éste filme supone otro revés de reconocimiento para el germano Tom Tykwer, cuya denominador común a lo largo de su carrera han sido los altibajos en los resultados obtenidos, con un catálogo de películas con amplio sello autoral, con una notoria fuerza dinámica interna presentada por unos notables personajes que suelen presentar unos perfiles azotados por las circunstancias y el destino, aunque ésta singularidad no acabe redimiendo unos réditos suficientes que justifiquen su pasión y meticulosidad profesional. Desvestido de los lujosos ropajes de producción exhibidos en su anterior y enorme proyecto Cloud Atlas (2012), aquí nos presenta una comedia intimista con marcado acento reflexivo, global y contemporáneo, centrado de nuevo en la magnífica interpretación de Tom Hanks.
 
Secuencialmente convencional y elegante, se erige gracias a la brillante interpretación del gigante californiano, como siempre sin resquicios dubitativos, sólido e introspectivo, veraz en su inmersión hacia el perfil de ese norteamericano medio cuyo american way of life hace tiempo que se desmoronó ante las circunstancias que proporciona el transcurso de la vida, que debe buscar soluciones desesperadas, muy a su pesar, para responder a sus propias responsabilidades familiares las cuales, al fin, acabarán suponiendo el reencuentro con su propia paz vital. Sucintamente el filme trata de eso, de las tribulaciones de un atormentado ser que debe buscar soluciones diarias en un entorno que escapa a su control, que se le escurre de las manos de sus propias decisiones, pero aún hay más.
 
No obstante, pese a que el hilo temático principal transcurre por esa senda, aún hay más, anotaciones paralelas que enriquecen y engrandecen ese relato íntimo. La rigidez de un sistema social anclado en la costumbre, rígido en sus gestos aunque con una oculta hipocresía moral (las restricciones éticas y religiosas versus la tolerancia velada con los extranjeros), el sometimiento de género en ámbito fuertemente patriarcal, la preponderancia e importancia del gesto como eje vertebrador de las culturas orientales, el voraz canibalismo de un mundo comercialmente globalizado, la importancia de la sencillez en la vida diaria, el premio a la valentía y el arrojo… todas esas actitudes se desprenden de sus secuencias y adquieren una trascendencia mayor si cabe a la de la odisea de nuestro protagonista Alan.

 Un mundo y sus individuos con claros síntomas de agotamiento, en plena recesión, y otro con claras esperanzas y mayúsculo empuje para medrar, a las puertas de los cambios ofrecidos por las revueltas de la Primavera Árabe, se enfrentan en un clima de clara transformación alrededor de este pequeño relato de encuentro y cambio, una historia que traspasa y entretiene de manera plácida y sencilla a todo aquel que ha conseguido llegar a ella.

 
Nuestra valoración · 7,3


sin comentarios
 
Buscar
Regreso al contenido | Regreso al menu principal